La reducción tributaria y las modificaciones en el otorgamiento de permisos pueden estimular las inversiones en bodegas y centros de distribución.
Santiago, 6 de octubre de 2026 – El proyecto de reforma impulsado por el gobierno chileno abre nuevas perspectivas para inversiones. Tanto para bodegas, como centros de distribución e infraestructura industrial. Sin embargo, la reducción de impuestos y la simplificación de permisos no garantizan, por sí solas, la ejecución de las iniciativas.
Según Jorge Salinas, gerente de Asuntos Corporativos y Jurídicos de Grupo Campos, en un artículo del portal NG Logística, la disponibilidad de infraestructura también influye en la viabilidad de los proyectos.
Un terreno puede contar con una buena ubicación y un uso de suelo compatible, pero no disponer de la potencia eléctrica suficiente.
En ese sentido, la propuesta prevé reducir gradualmente el Impuesto de Primera Categoría del 27% al 23%. Además, establece un régimen de invariabilidad tributaria para inversiones a partir de los US$ 50 millones.
Para el mercado inmobiliario institucional, estas medidas pueden disminuir las incertidumbres tributarias. Además de las regulatorias que afectan las inversiones de largo plazo. La iniciativa también busca acelerar la tramitación de permisos. Sin embargo, Salinas advierte que agilizar algunas etapas no resuelve el problema cuando otras continúan demorándose.
El ejecutivo destaca que el retraso en una sola fase puede comprometer el cronograma de todo el proyecto. Por ello, la reforma necesita ofrecer previsibilidad a lo largo de todo el proceso de desarrollo.
Permisos e infraestructura aún desafían al sector
La propuesta también contempla cambios ambientales y mecanismos para ampliar la certeza jurídica de las autorizaciones y de las Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA).
Para Salinas, no obstante, obtener un permiso no elimina las incertidumbres cuando aún existen dudas sobre su seguridad e interpretación futura. Asimismo, la puesta en marcha de una bodega moderna exige la disponibilidad simultánea de terreno, vías de acceso, energía, agua, permisos y capital.
Por lo tanto, los cambios regulatorios pueden mejorar el ambiente de negocios, pero no garantizan todas las condiciones necesarias para iniciar las operaciones.
Por último, los indicadores inmobiliarios del primer semestre, según JLL, señalan oportunidades para el mercado logístico chileno. Sin embargo, transformar la demanda en infraestructura operacional depende también de la capacidad de ejecutar los proyectos dentro de plazos previsibles.
En este contexto, la reforma puede contribuir a reducir la incertidumbre sobre costos, reglas y cronogramas. Para Salinas, el activo solo comienza a generar rentas cuando el cliente logra ingresar al espacio, conectar sus equipos e iniciar las operaciones.